Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 2 marzo 2012

Cuando perdemos a un hijo en esos mal llamados accidentes de tráfico, y a pesar del dolor, comienzas a hacerte preguntas que, en un primer momento, ni siquiera tienen el sentido de pregunta porque son más un lamento: quién, cómo, dónde, cuándo…

Pero pasado unos días, esas preguntas se hacen efectivas y comienza un calvario para poder aclarar las circunstancias en las que se desarrollo esa pérdida.

Entonces, en el mejor de los casos, visitas a un abogado, le planteas el caso y comienza una larga espera para conocer los datos de un siniestro del que, los padres, son los últimos en enterarse porque es un tema tan doloroso que casi todo el mundo tratará de ocultárselo, de no darle explicaciones más allá de ese “murió en el acto”, que casi siempre se dice con la intención de quitar dolor.

El propio atestado, no sé si se consigue a nivel particular, creo que no. Las fotos, no te las enseñan, es muy doloroso. La autopsia, tienen que pasar días hasta que te la entregan. Y así, por piedad, por burocracia, por dolor, tienen que pasar muchos meses hasta que realmente se sabe un poco de lo que sucedió.

Pero existen muchos casos en el que el estado de abatimiento de los familiares es tal que pasan días, meses, y en algunos hasta años, para tener el valor de enfrentarse al tema. Y, a veces, ha pasado tanto tiempo, que se pasó el plazo.

Cuando estábamos para enterrar a nuestra hija, cuando el que la mató ya era puesto en libertad, comencé a oír que el que había provocado el siniestro de mi hija iba borracho. Mi marido dice que lo supo antes pero me lo ocultó. En esos días, todo el mundo te oculta algo para que no sufras. ¡Qué ilusos!

Puedo decir que nosotros, como padres, tuvimos poco que investigar, porque nuestro abogado hizo una gran labor, pero también tuvimos la gran suerte de que a través de una amiga de mi hija supimos que había un testigo muy importante de todo el hecho. Y nos costó mucho encontrarlo. Y tuvimos mucha suerte de que declarara la verdad, solo la verdad.

Pero conozco muchos padres que se han convertido en verdaderos detectives. Que hoy en día, saben mucho más que algunos guardias o policías que realizan los atestados. Que algunos padres tienen que contratar detectives que resuelvan o encuentren pruebas. Que una madre tuvo que ir a buscar pruebas de que en un punto negro existían accidentes y se encontró con ese magnífico vídeo. Que algún padre lleva una campaña para que una carretera secundaria, donde perdió la vida su hijo, se arregle. Que algún padre tiene un magnífico estudio de la resistencia o cómo se produce el impacto en una sillita de bebé. Que algunos  tienen que buscar en las grabaciones de cámaras cercanas al lugar del accidente para ver en qué estado iban los coches o conductores que produjeron su pérdida. Que muchos padres se dejan casi la hacienda y la vida para resolver con métodos que hoy existen, las pruebas para llevar ante un juez, para eliminar de sus hijos, además de perder la vida, el estigma de culpables, que no lo fueron. Y, en algunos casos, aún así, la justicia se lo deniega.

Y yo me pregunto ¿Los padres? ¿Los padres son los que tienen que realizar esta labor de investigación? ¿No han tenido bastante con la pérdida?

Ayer y hoy, salía una noticia de que expertos en accidentes de tráfico en Valencia, están estudiando el accidente de Ortega Cano. No, si no hace falta, si ese caso ya está más que estudiado. Otros son los que necesitan estudio. Un estudio por parte de la propia administración, que no tengan n los padres que gastarse el dinero en conseguirlo y que saben que es la única forma de poder demostrar lo que pasó.

Entre las propuestas entregadas por “Vida en la Carretera”, hace unos días al presidente de la comisión de Seguridad Vial del Parlamento, estaba una que decía: “Elaboración de una ley que determine un atestado protocolizado de mínimos, común para Policía y Guardia Civil”. Porque ni eso está definido. Porque un buen atestado es fundamental para resolver la culpabilidad.

Y uno de los compañeros de asociación le comentó personalmente que, ¿por qué esa misma investigación que se realizaba en los casos de famosos no se hacía en todos los siniestros? ¿Por qué cuando se solicita directamente te la niegan o no contestan? Algo así les pasó a ellos cuando perdieron a cuatro miembros de su familia, a escasos metros del mejor centro donde forman sobre estos temas, la Academia de la Guardia Civil en Mérida, Badajoz.

Parece ser que el mejor equipo de reconstrucción es el “ERAT” Equipo de reconstrucción de accidentes de tráfico de la Guardia Civil,  pero ¿qué hay que hacer para que intervengan?

Mi consejo es que aquellos que podáis delegar en otros lo hagáis, porque no tenéis ni los suficientes conocimientos, ni la fuerza para enfrentaros a algo más que vuestra pérdida, pero también os digo que nadie va a luchar por hacer justicia como vosotros. Eso sí, apoyaros en los profesionales.

Puedes encontrar ayuda en:

Las asociaciones de víctimas te pueden asesorar y ayudar en los primeros momentos, legal y psicológicamente.

Las empresas de reconstrucción de accidentes como:

www.rpvirtual.es

http://itrasa.com/seguridad-vial/

Y después, mucha paciencia,  dinero…y pleitos tengas y los ganes.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, muerta por la acción de un conductor con alcohol.

 

 

Read Full Post »